Bellos Paisajes e Historias Negras. Castell de Montjuïc de Barcelona

Uno de los sitios más visitados de Barcelona  es el Castillo de Montjuïc, Castell de Montjuïc, ubicado en un sitio privilegiado de la gran ciudad de Cataluña, testigo por cientos de años de la historia de la región.

El Castell de Montjuïc está ubicado en el monte del mismo nombre, construido como edificación de observación y defensiva en el siglo XVII, una posición inmejorable, desde donde se podían identificar rápidamente si llegaban naves enemigas por el Mediterráneo.

Llegar al Monte Montjuïc de unos 170 metros de altura es un paseo tradicional para el turista que llega a Barcelona por primera vez, ya que desde allí se obtienen panorámicas inmejorables de la ciudad, del puerto, del Mediterráneo y hasta del aeropuerto El Prat de Barcelona, ubicado a unos cuantos kilómetros.

Para llegar, se puede optar por diferentes maneras, ya que es un recorrido corto desde Plaza España, céntrico punto de Barcelona, desde donde inicia su recorrido un bus de línea (1,50€), que deja al visitante a pocos metros de la entrada al castillo.

También el bus turístico que parte de Plaza Cataluña tiene su parada a metros del Castell de Montjuïc, y algunos con más tiempo llegan a pie o un bicicleta.

También se puede llegar en telesférico, (8€), aunque este no recorre la totalidad del recorrido, sino que hay que llegar por otros medios hasta la estación de telesférico Parc de Montjuïc y desde allí en breves minutos y recorriendo vistas inéditas, se llega al Castell de Montjuïc.

El valor defensivo del castillo, con más de 100 cañones instalados para tal efecto, hicieron de él un punto importante para los defensores así como pieza clave de invasores, que necesitaban capturar esta fortificación.

Pero hay puntos muy oscuros, la historia negra del Castell de Montjuïc, sobre propios habitantes de Barcelona, españoles, ya que aquí encarcelaban, torturaban y fusilaban a aquellos que se oponían a diferentes gobernantes o leyes, a quienes pensaban diferente o luchaban por sus derechos laborales.

Uno de los primeros lugares en los que el visitante se detiene, es a ver un video histórico sobre el castillo, desde sus orígenes, y allí comenzamos a conocer algunos hechos que indignan, horrorizan.

Así nos fuimos enterando que en el siglo XIX, se ordenaron diferentes bombardeos de la ciudad de Barcelona desde el castillo, para sofocar revueltas populares, siendo uno de los objetivos principales de las bombas las iglesias donde se refugiaban los ciudadanos.

Antes del fin del siglo XIX, los anarquistas promotores de una ola violenta en la región fueron encarcelados y torturados en el castillo, en el denominado Proceso de Montjuïc.

En 1909 fue enjuiciado y fusilado en el Castell de Montjuïc Francisco Ferrer Guardia, acusado de ser uno de los instigadores de la Semana Trágica, levantamiento contra el envío de tropas a Marruecos, ocurrida en julio de ese año.

Otro hito importante de esta historia de detenciones, torturas y muertes del castillo, fue la Guerra Civil, período en el cual se  utilizaba el Foso de Santa Elena, lugar en el cual fueron asesinados militares, curas, conservadores, jóvenes falangistas, estudiantes, empresarios, requetés y todos aquellos que fueran considerados de derechas por el poder de turno en manos del Frente Popular.

Es muy emocionante estar frente al Monumento a los Caídos, emplazado en este mismo lugar, donde fueron ejecutadas cientos de personas.

Un período negro también fue el franquismo, donde se ejecutaron en el castillo a más de 4000 personas, presos catalanistas y republicanos, entre ellos el presidente de la Generalidad de Cataluña, Lluís Companys, quien fue ejecutado el 15 de octubre de 1940.

Por la década del 60, el Castillo de Montjuïc pasó a ser museo militar, inaugurado en 1963 por el dictador Franco, y ya en los años 2000, más precisamente en el año 2007, se cede íntegramente el Castell de Montjuïc al ayuntamiento de Barcelona, donde hoy ondean las banderas de España, Cataluña, Barcelona y la Unión Europea.

En las diferentes salas, ex calabozos, se realizan muestras artísticas o de memoria de los sucesos, en los días en que visitamos el castillo, se exponía “Buscando la libertad: 1968-2018″, una muestra que formaba parte del proyecto europeo “In Search of Freedom“, con fotografías de época. Entrada libre y gratuita.

Nos tomamos tiempo para recorrer los jardines lleno de flores y árboles cítricos, nos posicionamos en los 4 puntos cardinales desde las torres de observación, donde encontramos un reloj solar muy antiguo, así como también, encontramos una escultura en homenaje a la unidad de longitud del metro, ya que en 1792, desde el castillo de Montjuïc, el geógrafo y astrónomo francés Pierre-André Méchain definió esta nueva unidad de medida.

Monumento a los caídos

La entrada para ingresar y recorrer el castillo cuesta 5€, y 3€ para mayores de 65 años, y el recorrido libre puede demorar entre 1 hora y media y 3 horas, depende del ritmo y la curiosidad del visitante.

El Castillo de Montjuïc, o Castell de Montjuïc es una visita muy recomendable si se dispone de tiempo para recorrerlo sin apuro.

Nosotros regresamos en el bus de línea nuevamente a Plaza España, y nos dimos el gran gusto de almorzar en el Arena, que en su anillo superior tiene diferentes restaurantes con comidas para todos los gustos a precios muy convenientes, mientras disfrutamos de excelentes vistas de la zona.

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