El Castillo de Bran. La Leyenda del Conde Drácula

En Rumania, el Castillo de Bran es considerado monumento nacional y es uno de los puntos clave del turismo rumano, dada su antigüedad, también por su valor arquitectónico y obviamente para el mundo entero, punto de atracción por el personaje en el que se inspiró el escritor irlandés Bram Stoker, el Conde Drácula.

El Castillo de Bran es una fortificación con arquitectura de estilo gótico, construido entre los siglos XII y XIII, está ubicado en la región de Transilvania, Rumania, cerca de la ciudad de Brasov, a unos 190 kilómetros de la capital Bucarest, región que está bordeada al este y al sur por los Montes Cárpatos.

El Castillo de Bran es uno de los principales destinos turísticos en Rumanía, recibiendo aproximadamente unos 600.000 visitantes al año, fundamentalmente por visitar el Castillo del Conde Drácula, aunque en realidad, Vlad Tepes no vivió allí, sino en otro castillo que actualmente está en ruinas, el Castillo de Poenari.

El personaje del irlandés Bram Stoker está basado en el cruel príncipe Vlad Tepes, quien gobernó Walachia entre 1456 y 1462 y que castigaba sangrientamente a aquellos que no se sometían a sus leyes, y su castigo más cruel era el empalamiento.

El conocido vampiro creado por el escritor sirve a esta región para explotar turísticamente la leyenda, actualmente, desde el año 1957, el castillo es un museo abierto al turismo, que cuenta con 60 habitaciones, separadas algunas por estrechas y sinuosas escaleras, algunas de las cuales se conectan por una serie de pasajes subterráneos, haciendo más tenebroso su recorrido imaginando la leyenda de Drácula.

Dentro del Castillo de Bran, existe una colección de muebles y de obras de arte y armaduras, entre otros tesoros exhibidos al público, y una de las habitaciones está dedicada íntegramente al escritor Bram Stoker, donde se hace mención a la leyenda de Vlad Tepes y al mito de Drácula.

También se exhiben objetos de la familia de los Habsburgo, entre ellos destacan la corona, el cetro y el puñal de plata del rey Ferdinand.

En el patio del castillo de Bran se puede apreciar un pozo cavado en la roca, que tiene una profundidad aproximada de 50 metros

Para el turista que llegue a Rumania, visitar Transilvania y llegar al Castillo del Conde Drácula como se lo conoce, es una cita impostergable, pudiendo ingresar de manera individual o con tour guiado, con un precio de 5 euros por persona.

Castillo de Bran en Brasov, Rumania

Los horarios de verano, desde el 1 de abril hasta el 30 de septiembre, son los lunes de 12:00 a 18:00 horas, y de martes a domingo de 9 a 18 horas, siendo el último horario de ingreso justamente las 18.

Tanto hemos mencionado al sangriento Vlad Tepes, al Conde Drácula del escritor Bram Stoker, vale la aclaración que este nació en la localidad rumana de Sighisoara, (a 120 kilómetros de Brasov), donde actualmente hay un museo que recuerda a este terrible personaje y la casa donde nació Vlad Tepes fue convertida en un restaurante.

Esta ciudad es uno de los pueblos medievales mejor conservados de toda Europa, proclamado Patrimonio Mundial por la UNESCO, y que vale la pena visitar también en una recorrida por Rumania.

Otro lugar interesante para visitar en Rumania es Timisoara, más detalles en nuestra nota, http://sobrelibrosycultura.com/capital-europea-cultura-timisoara/ , declarada Capital Cultural Europea para el año 2021.

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