Monumento a los Niños del Mundo Cerca del Polo Norte

El Cabo Norte en Noruega es el punto más al norte de Europa al que se puede llegar por ruta, y a pocos metros de ese punto, se encuentra el Monumento a los Niños más cercano al Polo Norte.

Allí donde el Océano Atlántico se une al Ártico, con un sobrecogedor paisaje, a los 71º 10′ 21» de latitud norte, y con los paisajes nevados casi todo el año, a Cabo Norte asisten los turistas en verano europeo para ver el sol a medianoche.

El espectáculo de la naturaleza, la foto esperada con el sol atravesando el Monumento en Cabo Norte, inaugurado en 1978, y allí cerca, en esa zona de Noruega, está también el Monumento a los Niños del Mundo.

Este monumento fue una idea del artista Simón Flem Devold, que propuso mediante un concurso, plasmar la amistad, esperanza, cooperación, y paz entre niños de todo el mundo a través del arte.

Estos siete niños elegidos eran de Tanzania, Brasil, Japón, Thailandia, Estados Unidos, Rusia e Italia, quienes viajaron hasta esa región, y con su imaginación dibujaron medallas conmemorativas de esa reunión.

Esos dibujos fueron la base, que en gran tamaño forman ahora el monumento, inaugurado en 1989, que se completa con la escultura de una madre con su hijo, obra de la artista Eva Rybakken, señalando con sus manos precisamente esas medallas gigantes. (foto portada).

Ubicado en la explanada del Cabo Norte, en un sitio de impresionante belleza, el Monumento a los Niños del Mundo es emocionante por su historia, y por lo que la naturaleza le agrega de espectacularidad con sus paisajes.

Lo ideal es viajar a Cabo Norte en verano, como dijimos, ya que desde otoño en adelante, las temperaturas allí descienden largamente los 10 grados bajo cero, por lo que la aventura se deberá complementar con abrigos y ropa térmica.

Para recuperar calorías hay en las cercanías un Centro de visitantes, allí se puede ver un documental del Cabo Norte durante las diferentes estaciones del año.

Además, se pueden comprar los souvenires clásicos e infaltables, ya que no es un lugar cómodo para ir repetidas veces, y si se desciende al museo que existe allí, se conocerá más de la historia de esta zona de Noruega.

Por ejemplo, se representa la llegada del Rey Óscar II de Suecia y de Noruega, que visitó esta zona en el año 1873, también hay un monolito conmemorativo cerca del globo de Cabo Norte.

Si buscan estar presentes con el sol a medianoche, lo ideal es ir entre el 18 de mayo y el 17 de agosto, cuando los horarios para estar allí van de las 11 de la mañana a la 1 de la madrugada.

Para quienes no viajen en auto propio, hay desde Honningsvåg a Cabo Norte un servicio de bus que demora entre 45 a 60 minutos en recorrer los 35 kilómetros.

Distancias: Lejos, ese es el resumen, Cabo Norte queda lejos de todo, desde Oslo, la Capital de Noruega son 2000 kilómetros, desde otras ciudades del país escandinavo, por ejemplo, Repvåg a 85 kilómetros, 157 lo separan de Indre Billefjord, y la leyenda de sus trolls de piedra, formaciones geológicas muy extrañas y dignas de visitar.

Comentarios

comentarios

Deja una Respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*