Pongamos las arrugas de moda

Por Daniela Rago*

Muchas veces nos preguntamos qué sucede con las tendencias de la moda en relación a las Mujeres 5.0. La pequeña historia que les cuento ahora, comenzó hace unos años, cuando una mujer entró en el salón de belleza del colorista Jack Martin, ubicado en Tustin, California y le dijo que se había teñido su cabello a un tono marrón, sola en su casa cada tres o cuatro semanas durante años y ya no lo soportaba más.

Ella estaba cansada de esta rutina, no se quería preocupar más por tener que teñirse el color de su cabello en forma tan frecuente. Jack aceptó el reto e inmediatamente comenzó a pensar en ideas para solucionar lo que su clienta le pedía.

Finalmente, ambos decidieron que le teñiría el cabello color plata, lo que le daría un tono gris natural un poco más brillante y le permitiría a la mujer tener un look más permanente.

Cuando Martin terminó el trabajo, la clienta se encontraba encantada con el resultado. Jack decidió compartir su transformación en las redes sociales, se volvió viral y atrajo a decenas de nuevas clientas al salón de belleza. Tanto es así que la misma Jane Fonda le pidió un cambio de look para lucir en la entrega de los premios Oscar.

La libertad que acompaña un cambio de estilo tan sorprendente es realmente atractiva, sin mencionar todas las emociones que despiertan al lucir el cabello gris natural.

En palabras del mismo colorista Jack Martin: “Hemos dañado mucho el cabello. Lo hemos pintado mucho. Hemos envenenado nuestra piel desde hace años. Ahora, regresemos a lo natural. ¿Por qué no?”

El proceso para lograr este gran cambio comienza con el uso de un extractor de color para eliminar cualquier matiz artificial restante. Luego, mientras se conservan las raíces grises, se blanquea el resto de la cabellera para prepararla hacia el nuevo color plateado. Se basa este nuevo color en el patrón gris natural del cabello. Los mejores resultados se dan cuando las clientas van con algunos centímetros de sus raíces grises crecidas para que el colorista pueda analizar la coloración natural de su cabello.

Y así, unas siete a diez horas después, las clientas abandonan la peluquería disfrutando de la combinación de su tono natural y sabiendo que ahora deben mantenerlo cada seis meses.

Lo importante de esta historia radica en que se están poniendo de moda las canas, quizás no son las naturales que vienen con la edad pero por algo empezamos, ¿o no?

Daniela Rago en su programa de radio Mujeres 5.0

Si queremos modificar, cambiar o directamente deconstruir la imagen de la mujer de cincuenta años que todos tienen, hay que romper con ciertos estereotipos sociales.

La estrategia se basa en revisar los conceptos con que se formó esa imagen con la intención de descubrir el proceso histórico y cultural que subyace a ellos.

Entonces, les repito que nuestra propuesta es digámosle adiós a los estereotipos. 

Podría darles muchos ejemplos más, pero redondear nuestro tema y en especial qué tipo de Mujer 5.0 queremos ser, pensemos en Jennifer Lopez, quien se ríe del paso del tiempo y derriba continuamente estereotipos sobre lo que supuestamente puede y no debe hacer una mujer (o vestir) al llegar al medio siglo. Pero su paradigmático logro también se puede convertir en una nueva trampa para la mujer común quien no luce un cuerpo perfecto ni tiene la posibilidad de bailar y cantar en un superespectáculo con llegada mundial. Ese asombro global sobre el poder de los cincuenta, esa especie de Mujer Maravilla que nos acerca y nos aleja a la vez de nuestro objetivo. Nos acerca a la peligrosa trampa de creer que si llegamos bien a los cincuenta años es sí o sí para mantener los mismos cánones normativos de una veinteañera (e incluso mejorarlos).

Les pregunto: ¿La supermujer qué es? ¿Ser una diosa con un físico escultural que se muestra como que todo lo puede o simplemente ser una buena persona, madre, amiga, profesional, una mujer feliz consigo misma a través del paso del tiempo?

Lo que debemos rever son los valores con los que sostenemos la imagen de una mujer. Las arrugas del espíritu nos hacen más viejas que las de la cara. Lo que queremos cambiar desde Mujeres 5.0, es la mirada y los valores que conllevan esta etapa. Eso es lo que debemos enfrentar para modificar. La idea es revalorizar nuestra etapa pero con los rasgos de nuestra edad, con nuestras arrugas y kilitos de más, pero sobretodo con la sabiduría y seguridad inagotable que construimos.

Hablamos aquí de una campaña para poner las arrugas de moda, pero de lo que menos hablamos fue de cremas para la cara que tapen esas arrugas, de productos de belleza con promesas de juventud eterna. A ustedes ¿por qué les parece que esto es así? Porque lo que menos importa para poner las arrugas de moda es justamente una piel lozana, lo que da fuerza a nuestra idea es una cuestión de piel con el otro, con nosotras mismas, es una cuestión de actitud. Es un trabajo interno de cada una pero a la vez, en conjunto con todas las Mujeres 5.0 que entiendan que el cambio siempre es de adentro hacia afuera, pero también de la sociedad y sus mandatos, el poder revelarnos a tantas imposiciones, tantos estereotipos que nos alejan de lo que verdaderamente nos regala esta etapa de la vida.

* Daniela Rago es Lic. en Psicopedagogía y RRPP, creadora y conductora de Mujeres 5.0

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